sábado, 5 de febrero de 2011

Sol menor

Me costó un poco darme cuenta. Hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida (: No porque desde temprano mis órganos se anudaron desconcertados y quisieron escapar por mi graganta, sino porque el causante fue aquel que tanto admiro. Ese ser que persigo en secreto y que busco con disimulo pero sin descanzo.. Hoy después de muchos años le habló a mis entrañas, me sacudió el cerebro y reavivó mis sueños ..algo agotador. Es la inspiración de muchos y la pasión de otros. Es fuente de vida para todos aunque algunos solo lo ven como dinero. Es el mar.. el que hoy nuevamente me conquistó, con su respiración impredecible y sus pensamientos frívolos y juguetones.


Fue definitavamente de los mejores días de mi vida, ahora lo veo, porque además tuve un profundo deseo concedido, aquello que me acerca a una dimensión eterna. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que lo conseguí que empezaba a olvidar. Ese gesto silencioso que desde la primera vez lo quise para siempre conmigo, empezaba a disolverse en mis recuerdos, pero hoy volvió como regalo bendito. Y no lo pedí yo, y nadie lo quizo así, pero las circunstancias no dieron más opción. El universo prefirió quitarme un arma diaria para otorgármelo sin remedio antes que lo abandone fuera de mi memoria. Fue sutil y delicado, largo y suficiente, fue preciso aunque algo confuso..

Con él llegaron también recuerdos sublimes y de las veces pasadas, que son recuerdos alegres y cómodos.. Por un momento, mi deseo concedido fue interrumpido por un favor.. un favor que me complació realizar, que fue para mí irresistible y conmovedor, un favor que fue más una buena oportunidad, fue todo un honor.. y luego regresé.. y regresó, como gran recompensa y no lo vi venir!


Fue tan larga la continuación de la conseción que llegué a conquistarla, es ahora prácticamente parte mía, la siento constante y valiosa.. por lo menos ahora.. y no creo que vuelva a alejarse de mi memoria. Algunas horas más tardes mi deseo finalmente encontró su término superficial con un quebrantamiento.. que a pesar de lo que puedan pensar, no arruinó este hermoso día. Fue un quebrantamiento ajeno pero personal, talvez doloroso pero necesario, ilógico pero adecuado. Sólo así noté al mar, al servicio y al silencio además de todo lo convecional, prendidos en mi memoria, y ahora también en mi pecho, y empecé a amar ese .. baúl.. que vestí de ataud y  me había propuesto a esconder.
jaja!

4 comentarios:

  1. no sabía que tenías un blog, muy interesante... felicitaciones! :D

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  2. Muy bonito, me parece excelente q hayas tenido tu mejor dia de tu vida :)

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  3. La felicidad es fugaz pero mientras dura es infinita...


    Saludos


    andrés

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