Fue definitavamente de los mejores días de mi vida, ahora lo veo, porque además tuve un profundo deseo concedido, aquello que me acerca a una dimensión eterna. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que lo conseguí que empezaba a olvidar. Ese gesto silencioso que desde la primera vez lo quise para siempre conmigo, empezaba a disolverse en mis recuerdos, pero hoy volvió como regalo bendito. Y no lo pedí yo, y nadie lo quizo así, pero las circunstancias no dieron más opción. El universo prefirió quitarme un arma diaria para otorgármelo sin remedio antes que lo abandone fuera de mi memoria. Fue sutil y delicado, largo y suficiente, fue preciso aunque algo confuso..
Con él llegaron también recuerdos sublimes y de las veces pasadas, que son recuerdos alegres y cómodos.. Por un momento, mi deseo concedido fue interrumpido por un favor.. un favor que me complació realizar, que fue para mí irresistible y conmovedor, un favor que fue más una buena oportunidad, fue todo un honor.. y luego regresé.. y regresó, como gran recompensa y no lo vi venir!
Fue tan larga la continuación de la conseción que llegué a conquistarla, es ahora prácticamente parte mía, la siento constante y valiosa.. por lo menos ahora.. y no creo que vuelva a alejarse de mi memoria. Algunas horas más tardes mi deseo finalmente encontró su término superficial con un quebrantamiento.. que a pesar de lo que puedan pensar, no arruinó este hermoso día. Fue un quebrantamiento ajeno pero personal, talvez doloroso pero necesario, ilógico pero adecuado. Sólo así noté al mar, al servicio y al silencio además de todo lo convecional, prendidos en mi memoria, y ahora también en mi pecho, y empecé a amar ese .. baúl.. que vestí de ataud y me había propuesto a esconder.
jaja!
no sabía que tenías un blog, muy interesante... felicitaciones! :D
ResponderEliminarMuy bonito, me parece excelente q hayas tenido tu mejor dia de tu vida :)
ResponderEliminar....un 5 de febrero
ResponderEliminarLa felicidad es fugaz pero mientras dura es infinita...
ResponderEliminarSaludos
andrés