Eres, para
mí, un sueño frecuente
Eres un pensamiento recurrente
Te acercas a
mí a media tarde, de noche y de día
Eres mi
esperanza y otro autor de mis lágrimas y sonrisas
Ay, muerte
Qué haces con
la gente
Tantos te
temen
A tantos entristeces
Ay, muerte
Deberías
presentarte más evidente
Pero eres
silencio
Pero eres
secreto
Pero eres
misterio
Eres una
puerta muy gruesa
De la que,
una vez dentro, nadie puede salir
Ay, muerte
Por ti pasan
pobres y ricos, mujeres y hombres, egoístas y justos,
ancianos, jóvenes, niños , sabios y aprendices
Tan fácil de
ver
Tan difícil
de entender
Ay, muerte
Si vienes a
mí de prisa
Me pregunto
si estoy lista
Si llegué a
conocer la vida
Si le di la importancia merecida
Si he amado lo suficiente
Si he amado lo suficiente
Ay, muerte
Para los que
entristeces
Deberías
tener ventanas.
aunque pensándolo bien
con ventanas ya no sería tan interesante
No hay comentarios:
Publicar un comentario