solo la canción del mar
que es la respiración profunda de un terreno sin conquistar, seguramente de fuego, oculto por esa masa colosal, profunda, acogedora.. como un padre cuidadoso y una madre protectora. El mar esmerado para que te sientas parte, azul como la tristeza, multicolor como la vida. Te invita, te provoca, te engrandece y te humilla.. Pero en armonía, siempre en armonía.. y respetable, por conciencia o por temor
Mientras el cielo observa esta masa, absorto del juego, atento a su danza.. y quiere fusionarse, poseerla.. Entonces la llama.. la llama.. Y algo de ella se eleva en el espacio, y algo de ella se vuelve cielo, y el cielo está contento.. Hasta que nota que la masa sigue inmutable.. Sigue suspirando, lejana, sigue provocando, ajena
El mar sólo se fusiona con el fuego..

y sube de nivel y nos amenaza con tsunamis..
mientras lo observo en este amanecer silencioso